27.4.08

Major Tom to Ground Control...

Ves fotos y sientes que la gente de esas fotos debe ser feliz, está contenta, pasándolo bien, pero parecen antiguas, es como cuando revisas las fotos con tu ex-pareja. Tienen un dejo de melancolía, de oportunidades perdidas, de cosas que no fueron.

Veranos con gente que ya no has vuelto a ver, personas que eran el gran amor de tu vida y que ya no recuerdas qué fue lo que pasó.

Eso es el pasado... una colección de fotos que mirar con melancolía, un poco de risa, pero con la perenne sensación de que ahí no pertenezco, que me faltan cosas.

El horror comienza cuando empiezo a contemplar un futuro que se compone de mirar fotos cada vez más viejas, porque dejé de salir en las fotos; el sigan participando de la vida que nunca gané, atormentado por el paso a costado que tomé y ya no recuerdo el motivo.

En tu mente coleccionas las fotos del resto y se vuelven el catálogo de todo lo que nunca hice y que nunca harás, porque la vieja ya pasó, nunca conociste a la mujer de tu vida, pero tienes una foto mental de esa persona que probablemente te diría que entre nosotros no hubiera funcionado, porque ella busca nuevas experiencias y no estancarse en el mismo hoyo... y estás estancado, la angustia es la misma que hace tantos años, el vacío es el mismo, nunca se llenó, has vivido evitando a tu propia alma vacía... y los sucedáneos para el alma sólo te permiten seguir funcionando, te permiten pasar los minutos, pero cuando se despeja la borrachera sigues estando vacío... y con una probable caña.

Necesito llenar el vacío... el trabajo, el carrete, los amigos, son parte importante de la vida, pero no son la vida, al menos no la mia.

Si en diez años más puedo resumir todos los “logros” de mi vida en un curriculum vitae me pego un tiro. El problema es que diez años es ahora... lo necesito ahora, algo que resuene, que haga eco en la vacía bóveda de mi alma. Un punto de partida al menos.

A veces me pregunto si mis desvaríos le hacen sentido a alguien más... ¿qué es esta mierda emocional, inhabilitante?... me siento un inútil, un incapaz... soy un discapacitado emocional.

Y lo detesto. Ojalá se pudiera apagar la sensibilidad y encenderla cuando fuera conveniente, o creamos que sirve de algo. Aunque puede ser ese el problema, eliminar mi emocionalidad me ayuda a ser “funcional” en el mundo “real”... y eso puede ser lo que me está matando.

Quiero ser feliz y hoy no sé como. Ni siquiera le puedo hechar la culpa a la regla.

Mañana vuelvo a entrar en piloto automático, en órbita constante con el vacío interior, sabiendo que solo mi capacidad de mantenerme en movimiento es lo que impide que me trague.

9.4.08

Di... vaga.

El otro día tuve una de esas excelentes conversaciones con mis amigos, que incluyen por lo general un par de “chan”.

Hemos descubierto el grato placer que implica juntarnos a jugar alguna barbaridad, del tipo Risk… juegos de tablero con su buena dosis de complejidad pero que dan pie a compartir, conversar y divagar… además de generar odiosidades y planes de futuras venganzas contra quienes nos aplastaron esta vez, y que, por supuesto serán aplastados con furia por las acciones de su pasada encarnación.

Uno de ellos lanzó esta “joyita” de antología: “la gracia de las minas de treinta es que ven mucho más al grano que antes, si quieren agarrar, van y agarran”. Finalmente tiene sentido mi generación.

Nunca pude comprender el alto nivel de complejidad que tiene relacionarse sexualmente, cuando mi perspectiva tiene que ver con una cosa relajada, de mutuo acuerdo, para disfrutar y pasarlo bien. Bajo ese prisma no debería ser complicado.

Creo que es por eso que defiendo el pokemonismo… no pretendo ser tan miope como para creer que están acabando con las trancas sexuales, pero al menos están cambiando las antiguas por unas nuevas, a lo mejor el cambio sirve para algo.

Lo otro bueno es que están recuperando el espacio público… las calles y plazas nunca habían estado tan llenas desde que aparecieron, están recuperando los pastos y áreas verdes, que mucho más importante que verse bien, son para los ciudadanos para disfrutar, nuestra generación fue de las últimas que pudo jugar en la calle… esta generación ha vuelto a salir de sus casas y no es al mall. La ciudad es para ocuparla.

Lo más divertido es que la misma gente que abandonó esos espacios ahora se queja de la superabundancia de esos raros peinados nuevos. Son nuestro subproducto cultural, nosotros los engendramos con esta sobredosis mental de The Cure, Robotech y trancas a lo píldora del día después.

4.4.08

Nuevo yo... eres tú... así es la Metafísica.

Estoy desconectado y a la vez sobreconectado… como si los mil inputs que tengo en este minuto me hubieran dejado anestesiado y algo mareado…

Generalmente cuando estoy así de apestado la sensación es como si mi cuerpo me quedara chico… me molestan los brazos especialmente, hay días que pareciera que van a explotar o lanzar rayos… a lo mejor es mi vía de evacuación de la mala onda (y de la buena también) tengo que estar haciendo algo con las manos constantemente…. Da lo mismo lo que esté haciendo el resto del organismo.

A veces quisiera desenchufarme… caer en suspensión inanimada hasta que todo sea nuevo. Nueva gente, nuevo mundo, nuevas trancas. La falla en esa lógica es que también debería haber un nuevo yo y ahí es donde topamos.

He estado pensando en la reencarnación. Creo que la reencarnación no debiera ser entendida linealmente espacio-temporalmente hablando. Me explico. Supongamos que hay una cantidad limitada de almas en el circuito. Asumo que la cantidad de seres propensos a recibir esas almas fluctúan en el tiempo… pero las almas son infinitas e imperecederas y tengo esta teoría que, a lo mejor, esa persona que tienes a tu lado eres tú mismo en otra etapa de tu proceso.

En el fondo el alma no debería estar atada por los límites del espacio-tiempo. Esto es más que la teoría de los fragmentos, no creo ser el fragmento de un “alma” mayor, soy tú pero del futuro o del pasado en tu propia línea de desarrollo del espíritu, no dependiente del desarrollo linear de nuestra historia.

Puedo haber sido Carlo Magno (otro tiempo), pero también puedo ser mi propio hijo o mi mejor amigo. Yo puedo ser la décimo octava reencarnación de Carlo Magno y mi hijo la segunda y mi mejor amigo la cuadragésimo novena y todos compartimos la misma línea temporal en paralelo.

Se imaginan llegar a la infinita reencarnación en donde descubres que todas las almas y personas eras tú mismo en diferentes etapas de tu propio desarrollo. Fuiste opresor y oprimido, salvador y asesino… sería una epifanía… y tal vez el final del viaje.

El mundo sería mejor si todos entendiéramos que somos uno, honesto a nuestras propias naturalezas que nos requiere esa etapa del camino, esperando que cada error que cometemos nos sirva en el global para llegar a ese estado final pleno.

Menos mal que esto es una pelada de cable más totalmente ad hoc al título del blog.

1.4.08

Nutrition Facts

Se ha ido un nuevo mes y hay algunas cosas que pareciera que no avanzan y otras (como el mismo tiempo) que corren a una velocidad que no alcanzo a aprehender.

Tengo la sensación que no soy el prototipo adecuado para el escenario actual... mis necesidades y metas están en las antípodas de los "normales" y con el tiempo he descubierto que los "anormales" no tienen metas.

Claro que yo estoy al medio. Soy medio anormal... pero con gustos normales y necesidades totalmente extraterrestres. Que pelotudez.

¿Es realmente crecer el abrazo a la tradicionalidad?

Soy bueno para el autoanálisis, por lo menos en un montón de temas irrelevantes, y entre ellos, el análisis de mi concepción del dinero. La plata siempre ha sido tema en mi casa, al punto que decidí que no sería tema para mi. Cuando hay la raja y se comparte con los que me rodean... cuando no hay… me las arreglo.

Eso implica que no soy muy bueno para eso de dar “seguridad” o “proyección económica”. Especialmente cuando miro con cara de asombro cuando me plantean esa clase de preocupaciones, que, claramente, no están en mi agenda.

Soy un pésimo partido. No soy el macho proveedor, mis logros y metas no se miden en auto (que no tengo y ni siquiera planeo tener en el corto plazo), departamento, ni que tanto tengo en mi cuenta de banco. Muchas veces mis metas se miden en sonrisas que van y vienen… que tan satisfecho me siento conmigo y que la gente a mi alrededor sonría también. Acepto que muchas veces sonrío con cosas que me compré o que pagué, pero no es el fin último, las cosas son sólo cosas.

Esta será, de ahora en adelante mi presentación a algún proyecto de acompañante: Hola, no me interesa mucho el dinero y no soy capaz de darte seguridad alguna. Probablemente tampoco comprendas mis motivaciones por lo que me considerarás apático o desconectado con la realidad. Como probablemente yo, con el tiempo, deje de parecerte “interesante” en mi “diferencia”, y empiece a parecerte extraño, te vas a dar mil vueltas tratando de darle algún sentido, pero si algo he aprendido en la vida es que no puedes juzgar a otros bajo tus parámetros. Si tratas de cambiarme, probablemente te aburras, porque voy a dejar de ser la persona que en algún minuto te atrajo, es por eso que a mi me encanta como tu eres, si quisiera alguien diferente lo buscaría y no trataría de amoldarte a mis extraños requerimientos. Simplemente acepta esta situación y te aseguro que día a día me voy a preocupar de que estemos bien, porque eso es lo importante, que te sientas bien contigo, yo me sienta bien conmigo y nos sintamos bien juntos, porque de eso se trata ¿o no?

Supongo que si consigo que escuchen toda esa cháchara tengo que proceder a revisar los antecedentes siquiátricos y si me parecen compatibles proceder a demostrarle todas las ventajas del quintil superior. Que gran clasificación, útil para sacarle brillo a mi ego cuando lo necesita.

24.3.08

Dust in the Wind...

A pesar que uno sepa que las cosas no van bien, que hay elementos que faltan, que las cosas debieran ser mejor, que las cosas debieran fluir de forma natural… igual da pena cortar… porque, después de todo, hay tanto que te hacía bien y tan poco lo que te hacía mal, que a veces me siento como un idiota al descubrir que un par de granos de arena fueron capaces de opacar el sol.

En fin… me duele la cabeza, pero hace tiempo que no posteaba.

Ya vendrán mejores días y menos dolores de cabeza.

Si alguien se queja por lo breve… peor es nada.

26.12.07

Soy...

Muchas veces es complicado determinar cómo llegamos a cierto punto de nuestras vidas, cual fue el punto de inflexión que precipitó el cambio hacia la persona que actualmente somos.

El otro día descubrí que se debe a una persona. Ella fue el punto de inflexión.

Me hizo darme cuenta de un montón de cosas, me mostró un montón de cosas y me frustró otro montón.

He vivido estos últimos años tratando de no desperdiciar ninguna oportunidad que se me presente, porque después de perder mis oportunidades con ella, no quise nunca más sentir esa rabia conmigo.

Con ella descubrí que detesto sentirme miserable y estúpido, por lo que mis objetivos cambiaron de, una serie de proyecciones y expectativas mentales, a simplemente ser feliz.

Ella me enseñó que no soy ningún príncipe azul, ni tengo un caballo blanco, por lo que no puedo esperar salvar a nadie, especialmente si ese alguien no se salva a sí mismo. A lo más puedo ayudar en el proceso, pero sanar, cambiar y salvarse son temas que dependen estrictamente de la persona que lo necesita.

También aprendí que si quiero algo, lo tengo que tomar, las cosas no caen del cielo, y esperar no es una opción.

Aprendí todo eso en epifanías de dolor y frustración, que creo que en cierto grado de masoquismo y Pavlov es la manera que tenemos de aprender… y crecer.

Me dijeron el fin de semana que mi actitud respecto a querer probarlo todo, mi atracción hacia lo nuevo era una señal de inmadurez, en mi caso ha sido al revés, es una señal que he crecido, que abandoné mi caracola. Nunca más quiero sentirme un estúpido y para eso quiero saberlo todo y no me basta leerlo en libros.

Estoy estudiando y aprendiendo de los seres humanos, quiero saber porque lloran, porque ríen, porque evaden… y mi idea siempre ha sido aprender haciendo, involucrándome, no me sirve ser testigo de lo que quiero conocer, quiero que sea parte de mi y después incorporar a mi vida lo que crea valioso para mi propia experiencia.

Bueno o malo, aprendo a porrazos propios, no del resto… en los porrazos propios, más allá del dolor, entiendo el por qué.

He cambiado, los años no pasan en vano, mi despreocupación está preocupadamente planeada y controlada… aún así, parece que soy demasiado libre. Me gusta la libertad y adquirir compromisos no significa perderla, es un acto más de esa libertad, que tanto asusta a veces, soy libre de asumir compromisos, libre de cumplirlos y romperlos, pero como respeto mis decisiones libremente tomadas, un compromiso es un compromiso, una vez tomados no me interesa doblar o romper las reglas que yo mismo he planteado.

En todo caso, la lección más importante de todas, no surgió directamente de ella, sino más bien en conclusión de ella: cualquiera sean mis acciones, éstas tienen consecuencias y debes estar dispuesto a asumirlas, sin ni un pero.

Pago las consecuencias de mis actos, pago por mis errores del pasado y pagar por ellos me libra de sentimientos de culpa y preocupación. A mi me parece un buen trato.


7.12.07

Principios...

Ayer tuve una de esas revelaciones de carácter, cosas que para mi son tan incuestionables que son parte del núcleo de mi ser.

Ayer recibí una cátedra respecto a la lealtad, de cómo mi lealtad debe ser hacia la institución que me paga todos los meses y no a los individuos que la componen. Estoy en total y absoluto desacuerdo. Mi lealtad es hacia las personas, porque son ellas las que se ganan mi lealtad. La lealtad no la puedo comprar con un cheque a fin de mes.

Eso no quiere decir que por “lealtad” o “amistad” yo vaya a hacer algo incorrecto, inmoral o derechamente delictivo.

Mi lealtad se la debo a los míos, y son los míos todos aquellos a quienes les he extendido mi amistad.

He aprendido que no siempre mis parámetros de lo que se debe o no se debe hacer son iguales a los del resto, por ejemplo nunca consideré el sexo con la ex–polola de un amigo como algo intrínsecamente malo, mis amigos se preocuparon de dejarme claro que ellos sí. Pero bueno soy el rey del echando a perder se aprende.

Me dolió profundamente esa idea de lealtad… algo dentro mío exige que lo importante no son las instituciones, los símbolos o las cosas, lo importante es la gente que cree y sangra por eso, con ellos conecto, estos son mis principios y así me voy a morir.

Si no he cambiado en tantos años no voy a empezar ahora.

Esta es otra de mis facetas, aunque mis amigos lo duden, tengo principios :P

Esa persona que le gusta la vida relajada, que la Bárbara molesta por lacho (que he descubierto que es una opinión generalizada de las pololas y señoras de mis amigos, no es mi culpa haberme criado sin tanta tranca), medio deslenguado y sin vergüenza alguna, que se comporta egoístamente en un millón de cosas, tiene principios.

Creo firmemente en la buena fe de las personas, es casi patológico en mí creer que la gente tiene buenas intenciones y a veces no entiendo mucho cuando me topo con gente realmente malintencionada.

Odiar consume tanta energía que no tiene ni un sentido, especialmente cuando amar es más fácil y genera mejores resultados.

Todavía estoy con ese grito atravesado en mi garganta, antes muerto que traidor a mi mismo.